Hoy en día, la tecnología dejó de ser un “extra” y se ha convertido en el corazón operativo de cualquier pequeña o mediana empresa. Desde la ciberseguridad hasta la infraestructura en la nube, pasando por comunicaciones internas, gestión de hardware, software y proveedores, la complejidad tecnológica aumenta cada año. Surge entonces la pregunta: ¿Tiene sentido…
